Ballenas

SALVEMOS LAS BALLENAS

Montevideo - Uruguay


BALLENAS EN PELIGRO

A partir de ahora intentaremos realizar una gran concentracion en playas de Montevideo y en Punta del Este.
Te invitamos a que nos apoyes, en ningun momento te pediremos que aportes dinero, solo tu presencia y apoyo a esta Batalla en Defensa de las Ballenas.
Tambien seria muy importante que envies esta web a tus contactos, sin importar el pais en que residan.
Todo el mundo debe estar unido, cuantos mas seamos mas fuerza tendremos.
Envianos un e-mail con tus comentarios y sugerencias y para formar parte de esta movida, desde ya muchisimas gracias.

salvemoslasballenas@gmail.com

 

 


 

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945 BALLENAS VAN A SER CAZADAS
Tu idea puede salvarlas

Noviembre de 2006.

La flota ballenera japonesa ya partió hacia el santuario ballenero austral del océano Antártico, con el objetivo de cazar, una vez más, 945 ballenas.

Necesitamos ponerle fin a la caza de ballenas en los Océanos del Sur ¡Para siempre! Por eso te proponemos que esta vez nos ayudes de una forma diferente:

Necesitamos del poder de tus ideas.

Decinos cuál es para vos la mejor acción que deberíamos llevar a cabo en altamar para salvar más ballenas que nunca. La flota ballenera compuesta por seis barcos japoneses no estará sola, como cada año uno de nuestros barcos también estará allí. Necesitamos que el gobierno japonés y la mayoría de los países que integran la Comisión Ballenera Internacional nos apoyen y por eso te pedimos que nos ayudes a crear la expedición Greenpeace más efectiva que hayamos realizado y recorra el mundo como nunca.

LA CAMPAÑA DE BALLENAS DE GREENPEACE.
30 AÑOS EN DEFENSA DE LAS BALLENAS

Desde que el primer barco de Greenpeace, el “Phyllis Cormack”, se enfrentó a la flota ballenera soviética en 1975, Greenpeace no ha dejado de luchar para conseguir el fin de la caza comercial de ballenas a través de sus numerosas acciones pacíficas.

Greenpeace es consciente de las diferencias culturales en el mundo, que afectan a la distinta concepción que se tiene de las ballenas. Fruto de este hecho, Greenpeace no realiza campañas en contra de la caza de subsistencia de las poblaciones indígenas. En este tipo de caza no suelen intervenir ni el comercio ni los mercados asociados.

La caza comercial de ballenas es intrínsecamente insostenible. Las reglas económicas hacen que la caza comercial no pueda ser al mismo tiempo ecológicamente sostenible y económicamente rentable.

A esto se une la dificultad de obtener datos fiables sobre la abundancia de las distintas especies y la gran incertidumbre en la que nos movemos cuando tratamos de evaluar el estado de cada población.

Las ballenas son un patrimonio mundial, y un indicador de la “salud” de los océanos y del planeta. Su explotación comercial supone un riesgo inaceptable.


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Se Buscan Cazadores de Ballenas


En el inicio de este viaje, el barco Esperanza se dirige al santuario ballenero del Océano del Sur para defender las ballenas y exigir la suspensión inmediata de la cacería anual conocida falsamente como "caza científica de ballenas".

La Agencia Pesquera de Japón planea para este año por lo menos duplicar su captura de rorcual aliblanco (935 ejemplares) y atrapar 10 ballenas de aleta. Para 2006 añadirán 40 ballenas de aleta junto con 50 jorobadas (ambas especies están en peligro). Esta intención desafía las protestas internacionales y los repetidos llamados de la Comisión Ballenera Internacional para detener esta cacería.

Nuestro barco va en busca de los cazadores para enfrentarlos en forma pacífica. Pero necesita encontrarlos, tarea que es ardua y compleja. Por ello, si conoces a alguien que trabaja en el seguimiento marítimo, en rastreo vía satélite, en la industria pesquera japonesa, en la investigación de cetáceos, o que realiza una travesía por el Pacífico o que trabaja en cualquier otro campo que pueda tener conocimientos de primera mano de dónde estará la flota, pásale este mensaje. Tal vez tenga información que podría salvar la vida de las ballenas.

Buscamos el barco Nisshin Maru, de 8,030 toneladas, una longitud de 130 metros y cuya señal de llamada por radio es JJCJ. Es el buque factoría e irá acompañado de tres barcos pesqueros: Kyo Maru nº 1, con señal de llamada por radio JKNG; Yushin Maru, con señal JLZS; y Yushin Maru nº 2, con señal JPPV. Estos barcos salieron de Shimonoseki, al sur de Japón, el 8 de noviembre de 2005.

Si tienes información puedes enviarla a hunt-the-hunters@greenpeace.org (toda la información será estrictamente confidencial).

Registrate y Aporta tus Ideas

Datos Importantes

No seas racista. No queremos culpar al pueblo japonés de la caza de ballenas.
Tené en cuenta estos datos:
-77% de la población japonesa no está de acuerdo con la caza en la Antártida
-61% no come carne de ballena desde su infancia.
-SOLO el 1% come carne de ballenas más de una vez al mes.
- Japón tiene más de 4800 toneladas de carne CONGELADA y almacenada.
Necesitamos que todo el mundo las defienda, y se oponga a la política del gobierno japonés de matar ballenas en la Antártida.
Nuestra campaña tiene como meta recuperar la mayoría de votos en la Comisión Ballenera Internacional el próximo mes de mayo del 2007 en Alaska, y mostrarle al mundo claramente que la mayoría de los países estamos trabajando para recuperar y conservar las poblaciones de ballenas.
Para más información acerca de la caza de ballenas, los argumentos en su contra y sobre las acciones de Greenpeace, hacé clic aquí: http://oceans.greenpeace.org/en/our-oceans/whaling
Ballenas en Peligro

A pesar de la aprobación de una moratoria internacional sobre la caza comercial de ballenas, Japón, Islandia y Noruega continúan realizando esta actividad, además de llevar a cabo una enérgica campaña para lograr que se levante su prohibición.

Durante el último siglo, gran parte de las poblaciones de ballenas fue diezmada a causa a su caza comercial. Se estima que entre 1925, año en que se introdujo el primer barco factoría ballenero, y 1975, un total de más de 1,5 millones de ballenas ha muerto. Sus perseguidores cazaban las diversas especies pasando de una población a otra a medida que dichas poblaciones disminuían debido a su explotación. Luego de reiteradas demandas por parte de la comunidad mundial, la Comisión Ballenera Internacional (CBI) aprobó una moratoria sobre la caza comercial de ballenas, que entró en vigor en 1986.

Hoy, estamos a punto de presenciar la reanudación de dicha actividad a escala industrial. Noruega continúa con su programa de caza comercial en el Atlántico Norte desobedeciendo la moratoria de la CBI y Japón realiza la caza de este cetáceo bajo el nombre de "caza científica", a pesar de que la carne de ballena se vende en el mercado con fines comerciales. Por su parte, Islandia anunció un programa de "caza científica" de tres años sin la aprobación del Comité Científico de la CIB y que Estados Unidos ha calificado como "inútil". En los últimos tres años, estos tres países han aumentado los recursos destinados a sus programas de caza. Además, presionan enérgicamente para lograr que se levante su prohibición, hecho que traería consecuencias devastadoras para estos cetáceos del planeta que recién comienzan a recuperarse de la explotación sufrida por años. Debido a que crecen y se reproducen lentamente, la restitución de las poblaciones toma bastante tiempo. Además, las ballenas ya están en peligro debido a las diversas amenazas medioambientales provocadas por el hombre, tales como la contaminación tóxica y el cambio climático.

La caza comercial de estos cetáceos nunca se ha realizado de forma sustentable para sus poblaciones ni para los ecosistemas marinos. De hecho, en esta materia la única actividad económicamente sustentable es el turismo de observación.

Debido a la probable reanudación de la caza de ballenas a escala industrial, es necesario actuar con urgencia para detener los intentos de Japón, Islandia y Noruega. Mediante la vía política, el trabajo de divulgación pública y las acciones pacíficas directas en contra de los cazadores en alta mar, Greenpeace está actuando en muchos frentes; luchando para poner fin a la caza comercial de ballenas.

Desde 1987, Japón ha dirigido la caza anual en el Antártico bajo la denominada "caza científica", sin embargo, esta última en realidad es una empresa comercial: la carne de ballena que se obtiene de la "investigación" ballenera japonesa se vende con fines comerciales en este país; transacción que asciende a los 4 mil millones de yenes al año.

Desde que comenzó la "caza científica" de estos cetáceos, Japón ha ido gradualmente ampliando la extensión de sus operaciones, ya sea mediante del aumento de sus cuotas autoasignadas como a través de la expansión de sus operaciones de caza a otras áreas, incorporando así una segunda “caza científica” en el Pacífico Norte. En el año 2000, Japón contravino la CIB y la opinión mundial al expandir la caza en el Pacífico Norte sumando dos nuevas especies: las Sperm y Bryde. Esto genera niveles de indignación pública nunca antes vistos y la protesta diplomática de todas partes del mundo.

A pesar de la oposición internacional, la caza ballenera que realiza Japón podría continuar expandiéndose. En los últimos años, este país ha aumentado los recursos que destina a sus programas de caza y ha insistido en desobedecer la prohibición de la caza comercial. Además, su influencia en la CBI ha ido en aumento como consecuencia de la compra de votos. También ha invertido bastante en una ofensiva de relaciones públicas creada para convencer al público de que la caza de ballenas es cultural y económicamente importante para la nación y que estos cetáceos amenazan la conservación de las reservas de peces debido a que consumen demasiado pescado. Sin embargo, dichos argumentos no se sustentan en una base científica.

La carne de ballena es un alimento de lujo en Japón. Una encuesta de opinión llevada a cabo en 1999, demostró que sólo el 11% de los adultos japoneses apoya la caza de ballenas y que el 14% de este sector se opone a ella.

Noticias

Tokio, Japón — A pesar de la condena internacional y el escaso apoyo interno, una flota ballenera de seis barcos zarpará desde Shimonoseki en Japón mañana, con planes para cazar casi 1.000 ballenas en el Santuario Ballenero Austral. Greenpeace invita al gobierno japonés a mantener la flota en el puerto, parar su programa de falsa investigación y comprometerse a proteger la especie en peligro de extinción en vez de cazarla.

En lo que se ha descrito oficialmente como un "estudio de viabilidad" para la expansión de la pesca de "investigación" de ballenas, la flota planea arponear 935 ballenas Minke y 10 ballenas Aleta, cetáceos que actualmente se encuentran en la categoría de conservación en peligro, antes de volver a Japón en marzo de 2007 con cajas de carne de ballena listas para el mercado nipón.

"Decir que este programa de pesca de ballenas es una investigación es un insulto a la ciencia y a los japoneses," dijo Junichi Sato, Director de la Campaña de Océanos de Greenpeace Japón. "Este estudio es seguido por pequeños números de políticos y burócratas para mantener simplemente sus intereses concedidos en uno de las industrias más caducas en Japón y a costa del dinero de los contribuyentes japoneses ".

Durante la temporada de caza de ballenas 2005/2006 la flota navegó miles de kilómetros al Santuario Ballenero Austral para llevar a cabo la primera fase del nuevo "estudio de viabilidad" para ver si ellos podrían arponear acerca de 1000 ballenas. La flota japonesa señalo que ellos pueden arponear esa cantidad de ballenas, excepto cuando activistas de Greenpeace se ponen a sí mismos entre el arpón y las ballenas. Estas declaraciones fueron efectuadas por la delegación japonesa en la Comisión Ballenera Internacional de este año. Además de acuerdo con la delegación Japonesa la expedición fue "un completo éxito".

"Si el último estudio de viabilidad fue tan exitoso, entonces ¿por qué necesitan otro? dijo a John Frizell, Coordinador de la campaña de Océanos de Greenpeace Internacional. "Este programa es apenas una débil excusa para empujar una reanudación de casa de ballenas comercial, a pesar de no tener mercado interno en Japón". Recientemente, en respuesta a una propuesta para exportar la carne de ballena casada por el ballenero comercial nuevamente licenciado en Islandia, el embajador japonés en Islandia admitió que hay una reserva masiva de carne de ballena en las bodegas de Japón que no han logrado vender.

Un encuesta en Japón la que se llevó a cabo en junio de 2006 mostró que 95% de japonés nunca o raramente come carne de ballena y más de un 70% de los japoneses no apoya la pesca de ballenas en el Océano Austral.

“El mundo entero sabe que estos proyectos impulsados en el Santuario Ballenero Austral, tienen escasos intereses científicos comprobables y es una artimaña de la agencia de pesca nipona por obtener carne de ballena para su uso comercial. Chile debe abordar un liderazgo regional en función de impulsar la conservación de las ballenas debido principalmente a que se esta trabajando hace mucho tiempo en proyectos de conservación de la especie en territorio nacional y que la Comisión Ballenera Internacional se reunirá en Chile para el año 2008”, señalo Samuel Leiva Coordinador de Campaña de Greenpeace Chile.

Contactos:
Keiko Shirokawa, Greenpeace Japan Communications, in Tokyo: +81 90 34707884
John Frizell, Greenpeace International, in the UK: +44 127 347 6839
Samuel Leiva, Greenpeace Chile, en Santiago +56 2 3437788